Dock Man traslada la fórmula del laberinto de recolección y persecución a un entorno de muelles y puertos, una ambientación poco habitual dentro de ese subgénero dominado por escenarios más abstractos. No hay demasiada documentación específica sobre su desarrollo o estudio de origen.
Es una pieza más de la enorme oleada de clones y variantes de laberinto que inundó los salones tras el fenómeno de Pac-Man, con su propia vuelta de tuerca temática pero sin apartarse demasiado de la fórmula original.

Si te gustó este