Forgotten Worlds es el shooter horizontal con el que Capcom estrenó su placa CPS-1 en 1988, con un sistema de control poco común que combinaba movimiento y un mando giratorio independiente para apuntar en 360 grados, además de un sistema de tienda entre niveles donde gastar el oro recolectado en mejoras. Su ambientación de ciencia ficción y ruinas antiguas le dio una identidad visual muy marcada.
Fue clave para consolidar el prestigio técnico de la nueva placa de Capcom, que poco después albergaría a Street Fighter II y a buena parte de los grandes éxitos de la compañía en los noventa. Sigue siendo un shooter interesante hoy, tanto por su mecánica de apuntado particular como por su rareza dentro del catálogo de la empresa.

Si te gustó este