The Glob, publicado por Gottlieb en 1983, pone al jugador en el rol de una criatura gelatinosa que recorre plataformas absorbiendo enemigos y objetos para aumentar de tamaño, en una fórmula de acción con una premisa visual poco convencional para la época. Es una rareza dentro del catálogo arcade de comienzos de los 80. Su curiosa premisa lo distingue de la marea de plataformas con protagonistas humanos o animales convencionales, y explica por qué sigue siendo recordado como una de las propuestas más excéntricas de su generación.

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