El apellido Break Thru delata la escuela: pelota, paleta y muros que caen de a poco, la liturgia que Breakout volvió universal. El prefijo 3-D sugiere que acá alguien quiso darle profundidad al asunto, un truco que la escena de las computadoras Atari ensayó más de una vez.
No hay créditos confirmados ni fecha documentada, así que lo tomamos como lo que aparenta: una variación casera de un género que nunca pasó de moda. Cinco minutos de partida dicen más que cualquier enciclopedia.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.
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