La comunidad checa del Atari de 8 bits fue de las más laboriosas del continente, y este título con nombre de operativo encubierto pertenece a esa camada: software que circulaba de mano en mano, con créditos que rara vez cruzaban la frontera.
Del primer Klement no hace falta saber nada para sospechar el tono: misión, código y ese humor seco de la escena centroeuropea. Los detalles duros, como buen operativo, siguen clasificados.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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