Chem Lab pertenece a la familia del software educativo que entendió algo importante: un laboratorio de química es, bien mirado, un parque de diversiones con bata. Mezclar, observar y aprender, con la ventaja impagable de que acá ningún experimento termina con el detector de humo protestando.
Estos títulos de ciencia doméstica fueron puerta de entrada a vocaciones enteras. Si de chico jugaste con probetas digitales en una Atari, es probable que hoy mires la tabla periódica con más cariño que respeto.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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