Darts lleva a la pantalla el deporte de moqueta y cerveza por excelencia: la diana, los tres dardos y esa aritmética mental furiosa que exige cerrar en doble. Las computadoras hogareñas británicas amaron el género, con o sin licencia de jugador famoso.
Esta edición del catálogo Atari no trae créditos confirmados, así que la ficha apunta sin firmar: pulso, resta y el grito sagrado de ¡ciento ochenta! como horizonte. El pub cabe en un disquete.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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