Los alemanes de Magic Bytes armaron en 1987 su festival del oeste en clave de multievento burlón: pulseada de taberna, escupida de tabaco a distancia, ordeñe contra reloj y otras disciplinas que ninguna federación reconocería jamás.
De a dos, el disparate rinde doble: récords absurdos y revancha inmediata. El oeste, por una vez, sin un solo duelo de pistolas: acá el honor se juega en la mesa del bar.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

Si te gustó este