Conversión del Pang de Mitchell, donde el jugador dispara arpones hacia arriba para reventar esferas rebotantes que, al romperse, se dividen en dos más pequeñas y más rápidas. La pantalla pasa de tranquila a ingobernable en cuestión de segundos. Uno de los conceptos arcade más limpios y aterradores jamás diseñados, y la portátil lo conserva sin daños apreciables.
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