Este cartucho ofrece una aventura de plataformas sencilla con Mickey Mouse como protagonista, dentro de la enorme oferta de licencias Disney que Game Boy acumuló a lo largo de toda su vida comercial en Europa.
Sin una identidad narrativa muy marcada más allá de la presencia del personaje, funciona como uno más de los tantos juegos “de marca” pensados para el público infantil que reconocía a Mickey antes que cualquier otra cosa.
Si te gustó este