Adapta el arcade de Q*bert, en el que hay que saltar sobre una pirámide de cubos para cambiar su color mientras se esquivan serpientes y otras criaturas, uno de los diseños isométricos más reconocibles de comienzos de los ochenta. Publicado en Estados Unidos en inglés.
Hoy sigue siendo un clásico de manejo preciso, con un desafío que envejeció bien gracias a la simpleza de sus reglas.
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