Woody Woodpecker Racing llevó al clásico personaje animado de Walter Lantz a un juego de carreras de karts, con la estructura habitual del género: circuitos coloridos, ítems para usar contra los rivales y personajes con personalidad propia al volante.
Es un producto de licencia dentro de la fórmula de carreras de karts tan popular en la era de los 32 y 64 bits, adaptado a las posibilidades más modestas de la Game Boy Color.

Si te gustó este