Tad, rana de energía inagotable y vocación atlética, recibió su propia carta en la primera serie de Animal Crossing-e. El e-Reader leía su banda de puntos y devolvía perfil, cumpleaños y una contraseña para canjear objetos en GameCube. Pequeño anfibio, gran documento: así se coleccionaba un pueblo entero en 2002.
