Pocas vecinas despiertan tanta fascinación como Coco, la coneja de rostro hueco que evoca a los gyroides del subsuelo. Su carta de la serie 2 incluía retrato, ficha de vecina y contraseña canjeable por objetos en GameCube. Misterio de pueblo convertido en coleccionable: la pieza más inquietante y adorada del set.
