El juego propone fundar y administrar asentamientos coloniales, equilibrando producción, comercio y necesidades de la población, en una versión simplificada pero reconocible de los grandes juegos de construcción de ciudades europeos que dominaban la escena de estrategia en PC durante esos años. Es una rareza dentro del catálogo DS: pocas veces un juego de gestión tan denso se adaptó con tanta ambición a los controles táctiles de la portátil, y por eso mantiene un público de nicho entre los aficionados a la estrategia económica.
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