Deriva del universo de Livly Island, un servicio web japonés de mascotas y personajes virtuales, con un simulador de jardín donde el jugador cultiva plantas y cuida de las criaturas asociadas a esa comunidad online.
Es un producto de nicho pensado para los usuarios ya familiarizados con el servicio web original; su interés hoy es el de una curiosidad sobre cómo ciertas comunidades digitales japonesas se expandieron hacia el formato de videojuego portátil.

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