Esta entrega de la franquicia de golf más establecida del mercado llevó a la DS campos con licencia real y un sistema de swing adaptado a los controles de la portátil, buscando conservar algo de la precisión que distingue a la serie Tiger Woods PGA Tour en sus versiones de sobremesa.
Como toda simulación deportiva compleja portada a la DS, resignó parte del detalle técnico de sus contrapartes de PlayStation y Xbox, pero mantuvo la licencia y el prestigio de la marca como argumento principal.

Si te gustó este