El legendario juez Bao, símbolo milenario de la justicia incorruptible china, protagoniza esta producción no licenciada del circuito continental: casos, culpables y sentencias en clave de aventura de sobremesa. Los talleres del cartucho gris adaptaban el drama televisivo de moda sin pedir permiso. Justicia popular en el sentido más literal.

Si te gustó este