La edición japonesa de A Boy and His Blob: David Crane imaginó una aventura sin violencia donde alimentas a tu compañero gelatinoso con gominolas que lo transforman en escalera, paraguas o agujero. Ingenio puro de 1990 al servicio de un puzzle de exploración adelantado a su tiempo. Rareza encantadora con pasaporte de Blobania.

Si te gustó este