Criatura del circuito pirata de finales de los noventa: un cartucho que evoca al ladrón más elegante del anime bajo seudónimo delator. La escena clónica rebautizaba licencias con descaro poético para esquivar cualquier reclamo. Patrimonio popular famiclone: hasta los alias de contrabando cuentan historia, y este lleva gafas de sol.

Si te gustó este