Hack pirata de la familia Super Mario Bros. con protagonistas femeninas improvisadas y el descaro habitual del circuito paralelo. Sprites retocados, física intacta y distribución de mercadillo. Estas variantes anónimas son folclore puro: el clásico de Nintendo reinterpretado mil veces por manos desconocidas, para públicos que no siempre sabían que jugaban una copia.

Si te gustó este