Uno de los experimentos más desconcertantes de la Famicom: un programa de 1989 que promete desarrollar percepción extrasensorial mediante pruebas de adivinación. Predicción de cartas, telequinesis simulada y un tono de gabinete parapsicológico absolutamente serio, en plena fiebre esotérica japonesa. Injugable como juego, invaluable como documento de época. Existe y hay que verlo para creerlo.
