Pong 198x rinde tributo al juego que lo empezó todo, reconstruyendo la pala y la pelota con sensibilidad NES: efectos, modos extra y estética retrofuturista. Producción homebrew que une dos eras fundacionales, la del arcade primigenio y la de los 8 bits domésticos. Minimalismo por partida doble, y el enganche sigue intacto medio siglo después.

Si te gustó este