Homebrew que traduce el género móvil por excelencia, el corredor infinito de templo, al lenguaje de la NES: avanzar sin freno, esquivar trampas y coleccionar lo que brille antes del tropiezo fatal. Reflejos puros y partidas de un minuto que piden revancha inmediata. La escena homebrew demostrando que las modas modernas caben en cartucho.

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