Herramienta japonesa de creación de videojuegos cuyo propio título es una fantasía de la industria, vender un millón de copias con tu juego casero. Parte de una pequeña ola de software tipo maker que floreció en PS1 tras el éxito de RPG Maker, dirigida a aficionados que querían diseñar sin programar. Un artefacto curioso de una época en que la creación amateur empezaba a democratizarse.

Se você curtiu este