Continuación de la serie de puzles numéricos protagonizada por la mascota Oh-chan, con una nueva colección de cuadrículas e imágenes ocultas por resolver. Mantiene la fórmula de nonograma del original, ampliando el catálogo de niveles para los aficionados japoneses al género. Un producto más dentro de la línea de puzles lógicos que la consola acumuló para el público japonés de la época.

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