Taxi Rider propone recorrer una ciudad recogiendo pasajeros y llevándolos a destino lo más rápido posible, con saltos, atajos y maniobras arriesgadas como fuente de puntos extra, siguiendo la fórmula que Sega había popularizado a comienzos de la generación anterior. Prioriza la velocidad y el caos urbano por sobre la simulación de manejo.
Es un producto de nicho dentro de ese subgénero de conducción urbana frenética, sin la repercusión del título que lo inspiró. Su interés hoy es sobre todo nostálgico.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.
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