No es un juego sino el coprocesador matemático que Nintendo montaba dentro de ciertos cartuchos. Sus cálculos trigonométricos hicieron posibles el Modo 7 avanzado de Pilotwings, Super Mario Kart y varios simuladores de vuelo. Pieza esencial para entender cómo el SNES estiraba sus límites: la potencia extra venía dentro de la caja plástica.
