Software oficial de la Asociación Japonesa de Carreras (JRA) que permitía, con el periférico adecuado, consultar datos y realizar apuestas hípicas reales por teléfono desde Super Famicom. Menos videojuego que servicio telemático pionero, es un vestigio fascinante de la era pre-internet, cuando la consola de Nintendo hacía de terminal bancaria del hipódromo.
