After Burner II es la versión mejorada que Sega sacó apenas unos meses después del original de 1987: mismo concepto de vuelo sobre raíles pilotando un F-14 Tomcat, misiles en persecución constante y una sensación de velocidad que en su momento no tenía comparación, potenciada por gabinetes con asiento hidráulico que se inclinaban con cada maniobra. Ajustó el balance de dificultad y sumó pequeños cambios de recorrido respecto a la primera versión.
Es, junto con Out Run, la postal más citada de lo que Sega hizo con sus placas Super Scaler: gráficos pseudo-3D a fuerza de sprites escalados y un sentido del espectáculo que todavía se siente fresco. Se lo sigue jugando por esa combinación de controles simples y puesta en escena excesiva.

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