Ben Bero Beh ofrece la acción directa típica del arcade japonés de la época, sin grandes pretensiones narrativas: avanzar, esquivar y sobrevivir. Es de las placas que quedaron atrapadas entre la explosión de plataformas y la de los primeros beat 'em ups, sin encajar del todo en ninguna corriente dominante.
Su rareza es hoy su principal atractivo: pocos jugadores lo recuerdan por nombre, pero para el coleccionista de placas japonesas de los 80 es una pieza de interés.

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