Denjin Makai combina el desplazamiento vertical clásico del shoot 'em up con una ambientación de fantasía oscura japonesa, criaturas demoníacas y guerreros con armadura, un vestuario visual poco habitual dentro del catálogo de shooters de Konami, más asociado a la ciencia ficción en títulos como Gradius. El jugador acumula power-ups y enfrenta jefes de pantalla completa siguiendo la estructura estándar del género.
Quedó opacado por la sombra de Gradius y Salamander dentro de la propia producción de Konami, y hoy es un título de nicho, valorado sobre todo por coleccionistas que buscan cubrir los rincones menos transitados del catálogo de shooters de la compañía en los noventa.

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