Mighty Warriors se suma a la enorme cantidad de juegos de lucha uno contra uno que surgieron tras el fenómeno de Street Fighter II, con un elenco de personajes de diseño anime y golpes especiales propios de cada luchador. Su producción, de origen taiwanés, es representativa de los estudios más pequeños que buscaron un lugar en un género dominado por Capcom y SNK. Quedó como una rareza de circulación limitada, apreciada hoy sobre todo por los coleccionistas que documentan las variantes menos conocidas de la fiebre de juegos de lucha de los años 90.

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