Rampage: World Tour mantiene la premisa del Rampage original de 1986: hasta tres jugadores controlan monstruos gigantes —George el gorila, Lizzie el reptil, Ralph el lobo— que arrasan edificios, devoran a los habitantes y esquivan al ejército, pero ahora el recorrido atraviesa ciudades de todo el planeta en vez de limitarse a Estados Unidos, con guiños específicos a cada locación visitada.
Es una de las pocas secuelas tardías que logró capturar el mismo espíritu destructivo y cooperativo del original, sosteniendo el atractivo particular de la franquicia: la posibilidad de jugar del lado de los monstruos en vez de defenderse de ellos, algo poco habitual incluso dentro del género de acción arcade de la época.

Si te gustó este