Reactor pone al jugador al mando de una nave de contención que debe empujar partículas radiactivas fuera del núcleo de un reactor antes de que la temperatura alcance niveles críticos, todo manejado con un control giratorio que le daba una sensación de movimiento muy distinta a la del joystick convencional. Su premisa, ligada a la ansiedad nuclear de comienzos de los ochenta, es poco habitual dentro del catálogo de acción de la época.
Es una rareza de diseño muy valorada por coleccionistas, recordada tanto por su control atípico como por una temática que conectaba directamente con las preocupaciones sociales de su momento histórico.
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