Steraranger toma el código de Moon Cresta —el título de Nichibutsu en el que la nave del jugador puede acoplarse con otras idénticas tras superar ciertas fases, sumando potencia de fuego a cambio de un hitbox más grande— y lo redistribuye bajo un nombre distinto, sin aportar cambios de diseño relevantes respecto al original.
Es uno de los tantos bootlegs que generó el éxito de Moon Cresta en su momento, un testimonio más de la piratería de placas que acompañó a cualquier shooter exitoso de comienzos de los ochenta en mercados con escasa protección legal sobre el software.

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