El IV del título es toda una declaración: alguien hizo tres Alien Busters antes y siguió adelante con la franquicia, aunque las enciclopedias nunca se enteraran. Así funcionaba la escena de aficionados de las computadoras Atari, prolífica y feliz en su anonimato.
La consigna parece clara: bichos del espacio de un lado, gatillo del otro. Sin datos duros de autoría ni fecha, lo justo es celebrarlo como ejemplar de esa cultura de secuelas caseras que no pedían permiso.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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