Crash Dive es el shooter que 20th Century Fox Games publicó en 1983 para Atari 2600: el jugador controla el Sea Hunter, "el único submarino volador del mundo", y debe hundir barcos, aviones, tiburones gigantes y toda una fauna marina hostil mientras administra el combustible regresando a repostar en el buque nodriza Sea View. La pantalla se divide en dos planos —bajo y sobre el agua— con reglas de velocidad y riesgo distintas en cada uno, una idea de diseño más sofisticada de lo habitual para el catálogo de la consola.
Es un buen ejemplo de cómo, hacia 1983, los estudios de terceros ya estaban exprimiendo el 2600 con ideas cada vez más ambiciosas, justo en el momento en que el mercado empezaba a resquebrajarse. Para el jugador de hoy conserva ese encanto de premisa disparatada resuelta con seriedad técnica.

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