Crazy Shot pertenece a la vertiente festiva del disparo: no la guerra, sino la barraca de feria, con blancos apareciendo a ritmo creciente y la puntería como única ley. La órbita francesa de fines de los 80 cultivó este formato con cariño, especialmente al calor de las pistolas ópticas que algunas casas lanzaron para las computadoras de 16 bits.
El catálogo no permite fijar créditos con total certeza, así que la ficha se queda con el espíritu: tiro al blanco electrónico, partidas cortas y ese gesto universal de soplarse el dedo índice después de una buena racha.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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