Defender II es el nombre que adoptó Stargate, la secuela del inclemente clásico de Williams: la misma defensa planetaria de scroll frenético, ahora con portales, más enemigos y la misma tasa de humillación por minuto. Eugene Jarvis y Larry DeMar no creían en la piedad.
En las versiones hogareñas, el desafío de trasladar semejante velocidad a los micros era deporte extremo para programadores. Para el jugador, el contrato es el mismo de siempre: salvar humanos, morir aprendiendo.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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