Errare —errar, vagar— bautiza este laberinto francófono con un guiño de latín escolar: perderse ya viene anunciado en la etiqueta. De sus autores y su año, el archivo europeo no guarda constancia.
El laberinto fue género fundacional de la aventura: pasillos que se repiten, mapas dibujados en cuadriculado y la salida como acto de fe. Este promete el extravío en idioma original.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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