Si Indiana tuvo a su Jones, Michigan tiene a su Mike: la fórmula del aventurero con nombre de estado ya es una confesión de parentesco. La ciudad perdida de Zorog espera al final, como manda el serial de matiné.
El archivo no conserva créditos de esta expedición para las computadoras Atari. Quedan las ruinas, las trampas presumibles y ese humor de imitación asumida que la época practicaba sin culpa.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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