QBall lleva el paño verde al espacio: las bolas flotan dentro de un volumen tridimensional y la física, liberada de la mesa, convierte cada tiro en un problema de geometría espacial. El taco de siempre, la gravedad ya no.
Es una de esas ideas que solo la era de las 16 bits se animaba a probar: deporte de precisión más experimento tecnológico. Para billaristas con vocación de astronauta.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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