Rocket Defense evoca la escuela del Missile Command: proyectiles que llueven y una batería que decide qué salvar. La ansiedad balística fue uno de los grandes motores creativos de la era atómica del videojuego.
Sin créditos ni fecha verificables, esta pieza queda como sirena anónima del catálogo de las computadoras Atari: el cielo cae, los detalles se perdieron.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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