Stardust es de los nombres más lindos que puede llevar un matamarcianos: polvo de estrellas, es decir, exactamente lo que queda de los enemigos bien atendidos. El título circuló por el catálogo europeo en la gran época del shooter espacial, cuando cada semana estrenaba su propia galaxia hostil.
La documentación de esta edición es limitada y la ficha no fabrica constelaciones. Queda la promesa cósmica del nombre y la sospecha fundada de que adentro brilla, explota y se esquiva en cantidades generosas.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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