The Caves of Madness junta dos clásicos del escalofrío: la cueva y la cordura en retirada. El eco lovecraftiano del título es inevitable y seguramente buscado.
El archivo conserva la pieza sin biografía firme, y la redacción no baja sin cuerda: queda fichada como descenso pendiente, con la advertencia de rigor —de estas cuevas se vuelve distinto o no se vuelve.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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