The Digital Couch promete la experiencia más freudiana del catálogo: la computadora como terapeuta, heredera de la tradición de los programas conversacionales estilo ELIZA que fascinaron a los pioneros. Preguntas, respuestas y esa ilusión deliciosa de ser comprendido por un chip.
Sin documentación firme de autor ni año, queda como sesión anónima del catálogo de las computadoras Atari: el diván está tendido, el historial clínico se perdió.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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