Trekkie no esconde su corazón: se llama como se llaman los fans, y eso lo dice todo. La cultura Star Trek irrigó el software casero desde los orígenes, con incontables homenajes de programadores que amaban la serie más de lo que temían a los abogados.
Esta pieza atariana pertenece a ese fandom productivo, sin créditos firmes que citar pero con genealogía sentimental clarísima. Larga vida y prosperidad para estos discos: son el cariño de una comunidad convertido en código.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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