Wonderland, de Magnetic Scrolls en 1990, vistió al clásico de Lewis Carroll con su tecnología más ambiciosa: ventanas móviles con mapa, inventario e ilustraciones conviviendo con la prosa, un lujo de interfaz que parecía venido del futuro.
El texto, como siempre en la casa británica, es exquisito: acertijos con lógica de espejo y un Sombrerero en su salsa. Caer por la madriguera nunca fue tan cómodo ni tan elegante.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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