Roommania #203 invierte la lógica habitual de los simuladores de vida: en vez de manejar a un personaje, el jugador asume el rol de la propia habitación número 203, equipada con cámaras y dispositivos que le permiten observar, ayudar y hasta comunicarse con el joven que la habita, en una premisa tan original como difícil de encontrar en cualquier otro juego de la época. Es una de las propuestas más extrañas y personales del catálogo japonés de Dreamcast.
Quedó exclusiva de Japón, y con el tiempo se ganó una reputación de culto entre quienes valoran las rarezas conceptuales de la consola, en la misma línea que otras curiosidades como L.O.L. o Seaman.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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